Dos tópicos a considerar para el desarrollo web del futuro

Estoy leyendo el excelente libro “The Shift: The Future of Work is Already Here“, de Lynda Gratton. Esta investigadora, junto con un grupo de personas alrededor del mundo, realizan una serie de indagaciones a nivel mundial sobre las fuerzas que marcan nuestro presente y las extrapolan cuidadosamente para presentar probables escenarios de la vida laboral en el 2025.

Una de las tendencias identificadas por este grupo de investigadores es que, cada vez más, trabajamos en conjunto con otras personas. Las soluciones del mundo del futuro son cada vez más colaborativas. Esto es gracias al creciente acceso de la generalidad de la población mundial al internet y a otros medios de comunicación, como la telefonía celular.

¿De qué manera los desarrolladores web podemos prepararnos para ese futuro? No cabe duda de que la web se transformará radicalmente en este tiempo, conforme la tecnología y los modelos mentales de sus usuarios se transforman. La red se volverá cada vez más eficiente para aquellos que han nacido conociéndola. Pero también es cierto que, cada vez más, será necesario que, en cada documento y cada sitio nuevo en la red, pensemos menos en un público local y más en que puede ser accedido y usado por una gran variedad de personas alrededor del mundo – cosa que ha sido posible desde el inicio de la red, pero que ahora, de hecho, sucederá cada vez más.

¿Cómo podemos preparar nuestros trabajos para este presente cada vez más colaborativo? Además de mantenernos atentos a los últimos avances tecnológicos (que es algo que esperaría que siempre haga cualquier desarrollador que se respete a sí mismo), comencemos a hacer cada vez más énfasis en lo siguiente:

  • Usabilidad. Parafraseando la definición del Grupo Nielsen Norman: ¿Qué tan fácil de usar es el producto web? ¿Cuán rápido se puede aprender a usarlo, y una vez aprendido, cuán eficientes son los usuarios? ¿Cuántos errores cometen los usuarios y cuán graves son? Mejorar la usabilidad de un sitio o sistema es de por sí algo complicado de lograr, y más con un enfoque cada vez más global, pero es altamente provechoso, como lo han demostrado sitios como Amazon y Ebay. Pero para el 90% de nuestros desarrollos, quizás por ahora bastará con seguir pautas generales de usabilidad y educar a nuestros clientes en ello.
  • Regionalización: en tiempos recientes se ha acuñado el término “glocalización” para referirse a la adaptación de productos y servicios para los mercados geográficos individuales que éste tendrá. En el internet, esto va mucho más allá de traducir un sitio y entender la cultura local: si es necesario, habrá que considerar estos esfuerzos en la estructura misma de nuestros sistemas e incluso crear diseño gráfico, contenidos, y la estructura de los mismos, de la mano de traductores y regionalizadores.

Este par de énfasis en el trabajo del desarrollador podrán contribuir a una web más abierta y entendible a audiencias globales y, con ello, ayudar a construir una cultura de colaboración global.