Lecciones aprendidas en el Startup Weekend Saltillo 2012

El Startup Weekend resultó ser una interesante experiencia de maneras diferentes a lo esperado por mí, lo cual es bueno. Me permito compartir algunas de las cosas que – por experiencia propia o por boca de los mentores, expositores y organizadores – tuve oportunidad de aprender.

Lo importante del evento es hacer relaciones: Según nos contaba en el “after” César Salazar (@cesarsalazar en Twitter), organizador y colaborador de la organización Startup Weekend México: “continuar con la empresa creada en el Startup Weekend es como casarse en Las Vegas”. Lo más importante de este evento, nos decía, es que los participantes amplían su red de contactos, pueden encontrar a gente con intereses comunes y deseos de emprendedurismo; de esas relaciones, con el tiempo, surgen proyectos sólidos y viables.

Cómo pichauna idea: es decir, cómo presentar tu idea de negocios ante el público en general, cuando ya la tienes en mente y necesitas encontrar gente, apoyos, etc. Hay varios puntos a considerar:

  • Haz tu discurso continuamente, a tanta gente como puedas. Aprovecha el instante mismo en que te preguntan “cómo estás”. Solo practicando continuamente lograrás refinar tu pitch, de tal manera que esté pulido y sea efectivo: las primeras veces tu pitch no será bueno, pero no te desesperes.
  • No es un concurso de oratoria: al contrario, mezcla tu pitch de manera natural en la conversación.
  • Tienes poco tiempo: debes ser capaz de captar la atención de tu interlocutor en 30 segundos. Si la tienes, eso te compra quizás dos minutos… y eso se puede convertir en cinco minutos, y quizás hasta en una serie de reuniones de inversión. Todo depende de ese gancho inicial – y que puedas seguir conservando el momento.
  • La estructura del pitch: Incluye al menos lo siguiente:
    • Qué problema estás resolviendo.
    • El tamaño del problema (sobre todo si el interlocutor no está familiarizado con él).
    • La solución que estás realizando.
    • Un llamado a la acción: cómo el interlocutor puede colaborar contigo.
  • Al cubrir los puntos anteriores, cuenta una historia. De esa manera, la persona que te escucha puede relacionarse con ella.
  • Al hablar de la solución, habla en tiempo presente progresivo: es algo que estás haciendo, que estás realizando. Esto es emocionante y pica la atención.

Un ejemplo de un pitch en forma de relato e incluyendo los puntos anteriores sería algo así como (respondiendo a la pregunta “cómo estás”):

Pues muy bien, aunque fíjate que se me quedó ponchado el carro en medio de la carretera; no tenía idea de que estaba mala y me confié. Ya ves que hoy en día, nadie sabemos en qué carretera lo van a asaltar, o por dónde te conviene irte. Entonces estoy haciendo un sitio web donde la gente puede registrar dónde está malo el camino, o dónde está inseguro, y lo puedes consultar en un mapa antes de salir de la ciudad. ¿Cómo ves, me ayudarías a probar el sitio cuando esté terminado, como en tres semanas?

Las ideas deben cambiar. En nuestro equipo de trabajo (que desarrollaba justo la aplicación que describí en el pitch de arriba) la idea se fue metamorfoseando por nuestras propias ideas e investigaciones, así como por las ideas de los asesores que nos visitaban periódicamente. Esto está bien; es natural en el proceso del emprendedurismo. Una idea que no cambia, no puede madurar. Así que, si acaso, el emprendedor tiene que ser una persona que abrace el cambio como algo bueno.

Lo más importante es la gente: La idea debe ser buena y viable, pero para que ésta llegue a este punto y pueda realizarse, lo más importante es tener un equipo de trabajo con el que se tengan buenas relaciones, con el que se hayan pasado ya muchos momentos juntos de tal manera que las asperezas se hayan limado; en fin, donde exista una verdadera unidad, una cohesión. Esto, más que otros aspectos, nos decía César Salazar en el “after”, es básico para ser tomado en cuenta como posible receptor de un capital ángel.

Si van a un evento de startups, quédense en el after y platiquen con quien más sabe. Gran sabiduría hay en sus palabras.

Con motivo del Startup Weekend Saltillo

Me agrada el hecho de poder participar este año en el Startup Weekend Saltillo. Es la primera vez que el encuentro de emprendedores se realiza en esta ciudad. Tengo altas expectativas del talento local; espero poder escuchar ideas realmente útiles e innovadoras y participar de la sinergia.

México es una nación de emprendedores. El gobierno federal está consciente de ello y ha estado apoyando la creación de microempresas, aunque las políticas hacendarias siempre podrían ser mejores. Sin embargo, y a pesar del clima de incertidumbre legal y de inseguridad que sigue imperando en el país, sigue existiendo el revuelo por hacerle frente a la situación y, en medio de ella, no solo subsistir, sino sobresalir.

En el caso del Startup Weekend, se espera que este ímpetu sea potenciado gracias a la presencia de mentores expertos en la industria y al espíritu de cohesión. Durante el fin de semana se exponen ideas, se forman equipos y se trata de vender un proyecto. Es un modelo que ha funcionado en otros lugares del mundo: el sitio web del evento señala que “más del 36% de los startups siguen funcionando después de tres meses”.

De ahí mis expectativas, que van con el sincero deseo de que esfuerzos como estos continúen su éxito se sigan replicando a lo largo de nuestra nación.